sábado, 8 de octubre de 2016

REQUERIMIENTO NUTRICIONAL

Los vegetales verdes transforman la energía solar en energía química a partir del dióxido de carbono atmosférico, del agua absorbida por las raíces (savia bruta) y de la clorofila, pigmento verde característico presente en los cloroplastos de las hojas. Mediante este proceso, denominado fotosíntesis, las plantas elaboran glucosa como fuente de energía para sus reacciones metabólicas. Además, es importante señalar que los procesos fotosintéticos producen oxígeno que es devuelto a la atmósfera donde es utilizado para la respiración de animales y de los propios vegetales. La fotosíntesis es la base de la vida en la actualidad, ya que permite la alimentación de todos los organismos vivos del planeta, como los herbívoros en forma directa y los carnívoros y carroñeros en forma indirecta.
Los animales no pueden fotosintetizar, con lo cual deben incorporar los alimentos por ingestión de vegetales y animales. De esa forma incorporan los hidratos de carbono, como la glucosa y demás nutrientes como fuente de energía para realizar su metabolismo. Los alimentos comienzan a degradarse en la boca con la masticación. Cuando llegan al estómago y al intestino delgado, los azúcares, grasas y proteínas son degradados por las enzimas digestivas a sustancias más pequeñas como monosacáridos (glucosa), ácidos grasos y aminoácidos. De esa forma son absorbidos hacia la circulación sanguínea y llegan a los tejidos de todo el organismo. Cuando ingresan al interior de las células, algunos nutrientes son utilizados para construir nuevas moléculas. El resto es atacado por otro tipo de enzimas que regulan o aceleran (catalizan) las reacciones bioquímicas para que sean metabolizados. Es así como se libera la energía contenida en los nutrientes y es utilizada para los procesos vitales del individuo. Parte de esa energía se pierde como calor, y otra parte se guarda en las moléculas de ATP (adenosín trifosfato). El ATP almacena la energía en el hígado, en los músculos y en el tejido graso hasta que las células la necesiten. La finalidad de todo este proceso es producir la materia prima y la energía que un ser vivo necesita para crecer, reproducirse, generar calor y realizar todas las funciones vitales.
La glucosa es la fuente principal para la obtención de energía. En las mitocondrias de las células se combina con el oxígeno proveniente de la atmósfera (respiración celular). Tras numerosas reacciones metabólicas controladas por enzimas, los átomo de hidrógeno de la glucosa se combinan con el oxígeno recién ingresado (oxidación de la glucosa) y se forman moléculas de agua. En cada reacción química se van elaborando partes de energía que se reúnen para formar ATP. Por cada molécula de glucosa oxidada se obtienen 36 moléculas de adenosin trifosfato, según la siguiente fórmula de la respiración celular:


Para obtener energía a partir de la glucosa hay tres procesos metabólicos: la respiración celular, la glucólisis y la fermentación, que ante la falta de oxígeno se produce ácido láctico o etanol en lugar de dióxido de carbono.

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